El inicio de la construcción de un edificio se inaugura con la colocación de las primeras piedras. Quienes sueñan en la parroquia con un coro o con un ministerio musical que anime la liturgia dominical o la oración, dirían que se empieza “tocando las primera cuerdas”. Las primeras guitarras sonaron en la parroquia para acompañar la Misa de los niños de catequesis. Padres, catequistas y demás feligreses valoraron mucho la dedicación de las guitarristas, recordando con ilusión aquello de “quien canta, reza dos veces”.